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«Sigo convencido: no fue penal», dijo Héctor Paletta

La polémica por el último enfrentamiento entre River y Boca en el Monumental sumó un capítulo fundamental. El árbitro a cargo del VAR, Héctor Paletta, decidió hablar públicamente en C5N para explicar la determinación de no sancionar la supuesta infracción de Lautaro Blanco sobre Martínez Quarta en el cierre del encuentro. Ante las críticas del mundo millonario y el equipo de Eduardo Coudet, el juez fue tajante: «Sigo sosteniendo que hay una imagen que parece más, pero es muy poca esa evidencia para corregir una decisión de campo».

Paletta confesó que el clima hostil lo obligó a llamarse a silencio durante algunos días, señalando que ha «recibido mensajes de todo tipo» tras el encuentro. Sin embargo, aprovechó la oportunidad para ratificar su postura técnica y la filosofía que aplica al utilizar la tecnología: «Mi filosofía es interpretar y respaldar las decisiones de campo; los que están en la cancha son los que están transpirando la camiseta», remarcó, enfatizando que su rol no es buscar errores mínimos, sino corregir fallos groseros.

Para el encargado de las cámaras en el Superclásico, el contacto existió pero careció de la intensidad necesaria para configurar una falta dentro del área. Según sus palabras, el análisis realizado en la cabina coincidió plenamente con lo que percibió Darío Herrera en el césped. «Hubo un equipo arbitral en campo que evaluó que hubo un contacto y que ese contacto no era suficiente ni tenía la suficiente fuerza para derribar de esa manera al defensor. Yo en las cámaras, en las imágenes coincidía. No tengo una evidencia clara y evidente para convocar al árbitro”, detalló Paletta.

Además, fue crítico con la reacción del futbolista de River tras el cruce con el lateral xeneize. Según su análisis, hubo una clara intención de inducir al error arbitral mediante la actuación: «El brazo de referencia que pone Blanco no lo derriba de esa manera. Apenas siente contacto, Martínez Quarta exagera la caída». En esa misma línea, agregó un detalle que terminó de inclinar su balanza: «Veo que el jugador se queda en el piso tocándose la espalda como si le hubiesen pegado una piña»

Al ser una jugada que entra en el terreno de las interpretaciones, el VAR optó por no intervenir, entendiendo que el árbitro principal estaba en una posición adecuada para juzgar la fuerza del empujón. «Es una jugada gris y decidí respaldar la decisión de los jueces de campo. No tengo una evidencia clara y evidente para convocar al árbitro al monitor», concluyó Paletta, buscando poner punto final a una de las controversias más discutidas de los últimos tiempos en el fútbol argentino.

A la hora de profundizar en las comparaciones con otras jugadas de contacto, el árbitro del VAR trazó un paralelismo con una acción de Maximiliano Salas y recordó su antecedente en el Superclásico anterior. «En la de Salas, lo hubiese invitado para que tuviera una segunda chance si terminaba en gol. Es distinto el contacto, es aéreo. Ya había saltado el defensor de Boca y simula ese contacto. Como no termina en nada, Herrera cobra falta», explicó para diferenciar las intensidades.

Finalmente, Paletta subrayó que su forma de juzgar estas acciones se mantiene firme a través del tiempo, citando un cruce entre Milton Giménez y Paulo Díaz: «Por coherencia, ninguno de los dos contactos son infracción. En la de Giménez con Paulo Díaz, en el anterior Superclásico, tuve la misma coherencia», concluyó, reafirmando que su criterio para no sancionar penales ante contactos leves es una constante en su carrera.

El Gráfico