Si hay rebote, Dennis Still: Su paso por Echagüe, grandes recuerdos y marcas que aún se conservan en la Liga Nacional
Fue el extranjero más carismático que pasó por Paraná. No era habilidoso y tenía un tiro precario, no obstante en seis campeonatos fue el máximo rebotero del certamen. Más de 20 años después nadie pudo superar esa marca. “Jugué en Francia, Filipinas, Chile, Turquía y Uruguay, pero amo Paraná”, confesó.
Dennis George Still. Una máquina de capturar rebotes. No era un pivot alto, pero si fornido y una capacidad de salto imponente. Lideró la tabla de rebotes en seis de sus nueve temporadas que jugó en la Liga Nacional. Una bestia.
Hay generaciones que aún lo tienen en la memoria. Junto a Charles Parker y Glenn Sudhop fueron los extranjeros más importantes que pasaron por Echagüe, entre los cientos de foráneos que vistieron su camiseta a lo largo de la historia.
En la elite del básquetbol argentino, Still jugó Echagüe, Santa Paula de Gálvez, Obras Sanitarias y Regatas de San Nicolás. No obstante, nombrar Echagüe, Paraná y Dennis Still es una fusión inoxidable.
Still jugó en Echagüe en 5 temporadas: en 1.986, 1.987, 1.988, 1.989 y en la versión 1.990/91. Desde un principio hubo un idilio muy importante entre el hincha y el jugador.
Carismático fuera de la cancha y tremendamente aguerrido adentro, Still no se caracterizó por ser talentoso. Era más bien un pivot con muchas limitaciones: no sabía picar la pelota y tampoco tirar al aro. Sin embargo, trascendió porque bajo las tablas imponía su físico. Rebotero como pocos, aún sus registros sobresalen en las estadísticas de la Liga Nacional.
“Yo amo Paraná. No saben cómo se extraña esta ciudad, cómo la quiero. Jugué en distintos países, en muchas ciudades, pero ninguna es como Paraná. Estuve en Francia, Filipinas, Chile y Turquía. También en Uruguay, donde fui tres veces campeón con Biguá. Y en Argentina jugué en Gálvez, en San Nicolás y en Buenos Aires. Jugué hasta los 39 años y anduve por muchos lugares, pero ninguna es como Paraná”, contó alguna, en una de sus tantas entrevistas con El Diario.
Desde que se retiró, Dennis Still vive en Overland Parks, en Kansas, donde hace tiempo tiene un gimnasio para enseñar básquet y otras disciplinas a chicos y chicas de entre 7 y 20 años.

Still llegó a Paraná cuando tenía 26 años, a mediados de la década del ´80. La Liga Nacional en nuestro país recién daba sus primeros pasos. Una época muy diferente a la actual. Poco se sabía de Argentina en el mapa basquetbolístico mundial.
“Cuando me dijeron de jugar acá no entendía nada. No sabía que existía Argentina. Pensaba que acá eran todos indios. Después me dijeron que iba a jugar en Paraná. ¿Paraná?, me pregunté. Confundía Paraná con Piraña. Pensaba, voy a ir a la ciudad de las pirañas”, confesó entre risas.
Si bien tuvo dudas de venir a un país y a un básquet desconocido, su agente lo convenció para reforzar a Echagüe en el ’86.
“Cuando llegué a Paraná me recibió con un mate el “Chungo” Butta (NdR: dirigente de Echagüe). Y chupaba. Yo dije esto es marihuana. Lo veo y le digo “fumás marihuana”… “No, esto es mate”, me dijo. Yo qué sabía lo que era el mate. ¿Dónde estoy?, me pregunté. Así llegué a Echagüe”, confesó el pivot.
EL GRAN REBOTERO. Nacido En Islas Vírgenes, Dennis Still es un nombre muy recordado en nuestra Liga Nacional. Su capacidad rebotera fue inigualable. En seis campeonatos fue el máximo rebotero del certamen. Hasta la fecha, y tras más de 20 años, nadie pudo igualar semejante registro.
Lo logró en 1988 en Echagüe (33 partidos, 593 recobres con 18 de promedio), en 1989 con Echagüe (25 partidos, 450 recobres con 18 de promedio), en la 92/93 con Santa Paula (46 partidos, 680 recobres con 14,8 de promedio), en la 93/94 con Santa Paula (46 partidos, 612 recobres con 13,3 de promedio), en la 96/97 con Obras Sanitarias (51 partidos, 766 recobres con 15 de promedio) y en la 97/98 con Regatas (42 partidos, 593 recobres con 14,1 de promedio).
Miguel Volcán Sánchez, entrenador de Echagüe durante varias temporadas, así lo definió: “Dennis tenía mucha potencia, mucha fuerza. Además de él, en el equipo yo tenía a Carlos Delfino, que también era muy fuerte. A Carlos le pedía que defienda al mejor pivot del rival y que lo bloquee. Que se olvide del rebote. Sabía que si lograba ese trabajo, Still se iba a cansar de rebotear. Los dos cumplieron muy bien esa función. Carlos bloqueaba al más grande del rival y Still no paraba de agarrar rebotes”, contó alguna vez el DT uruguayo.
En épocas que no había internet ni google, la gran pregunta fue cómo Echagüe dio con Dennis Still para ficharlo en 1986. Orlando Butta, referentes dirigencial, contó esa experiencia.
“Dennis llegó para reemplazar a Glenn Sudhop, que por bajo rendimiento lo cedimos a Tomás de Rocamora. En aquel entonces León Najnudel dirigía la selección Argentina. Yo le consultaba todo porque León sabía todo. Le dije que quería traer a un tal Dennis Still… “Haaa, sí, un pivot grandote, de ojitos claros. Traelo, a Echagüe le va a servir un montón. Es fuerte y rebotero. Eso sí, tirando libres no le pega ni al Océano”, me dijo. Y fue así, tal cual León me lo pintó”, contó el “Chungo”.
Butta tiene cientos de anécdotas de Still, muchas muy graciosas. “Dennis no sabía tirar los tiros libres. Un día estaba tirando al aro, me acerco y le digo: Dennis yo te voy a enseñar a tirar libres. “¿Vos?”, me dijo. Él siempre fue muy duro, muy trabado para tirar, entonces le pedí que lanzara los libres más suelto y que quiebre la muñeca. Dennis lo intentó y un par de libres metió. ¿Viste, tenés que tirar como yo te digo, más flojo, quebrando la muñeca. ¿Qué me respondió?: “No, yo como maricón nunca voy a tirar”.

SU PASO POR PARANÁ
En 1.986 fue el debut de Echagüe en la Liga Nacional. Aquella campaña comenzó con Charles Parker y Glenn Sudhop, quienes renovaron con la institución tras el ascenso a la elite.
Si bien el estreno en la Liga A fue aceptable, el técnico Horacio Seguí decidió meter mano en pleno torneo para mejorar el equipo. Prescindió de Sudhop por bajo rendimiento, por lo que se determinó contratar Dennis Still. Aquel fornido pivot se adaptó rápidamente y con sus actuaciones se ganó el cariño de la gente.
En 1.987 siguió Still pero en Echagüe hubo cambios. El gran Charles Parker no renovó y el DT Justo Reynoso optó por intentar otra vez con Sudhop.
Después de algunas fechas, se lo volvió a dar de baja. En su lugar llegó el ala pivot puertorriqueño Willie Quiñónez. Con Still y Quiñónes, Echagüe levantó el nivel y terminó con una decorosa campaña.
En la versión 1988, la Liga Nacional A jugó con un solo extranjero. Echagüe se inclinó por la continuidad de Still, a esa altura el hombre record en rebotes capturados. Ese año el equipo paranaense hizo una temporada muy buena y terminó en el quinto lugar.
En el ’89 el equipo prácticamente fue el mismo, incluido Still. Esta vez no se pudo repetir el logro y Echagüe concluyó octavo.
Su última vez con la camiseta de Echagüe no fue la deseada. Fue en edición 1.990/91, con una campaña pobrísima y extranjeros de bajo nivel: pasaron Dereck Miller, Tyrone Canino, el nigeriano Abayomi Sangodeyi y Omar Rolland, quienes duraron poco y nada.
Para revertir un panorama muy complicado se trajo a Sydney Grider, un gran tirador, y se repatrió a Dennis Still. Con ellos Echagüe mejoró, pero no alcanzó y descendió de categoría.
INFORME: Pablo Rochi
