Sebastián Uranga y José Palacios y el recuerdo del partido con el presidente Carlos Menem en el Luna Park

Fue anecdótico y llamativo. Un presidente jugando al básquet con la selección Argentina. Extraño, pero sucedió.

Este lunes se cumplirán 33 años que el ex primer mandatario, Carlos Saúl Menem, fue parte de un encuentro entre el combinado Nacional y un combinado de Capital Federal. Sucedió el martes 29 de agosto de 1989 en el estadio Luna Park y con la presencia de grandes figuras del baloncesto nacional.

Aquel evento se desarrolló en el marco de un evento solidario y contó con la presencia de dos paranaense: Sebastián Uranga como integrante del “seleccionado nacional” y José Palacios, un emblemático árbitro del básquet nacional.

“Aquel partido se jugó en medio de la temporada de la Liga Nacional. Estaba en Ferro y esa Liga estábamos peleando arriba, con el objetivo de jugar por el campeonato. Se organizó este encuentro y fue extraño por la presencia y participación del presidente, algo que no sucede muy a menudo, o casi nunca. Nos invitaron para jugar con algunos jugadores de la selección, más otros de la Liga y creo que salió muy lindo», dijo Sebastián Uranga consultado por su participación.

Carlos Menem tenía 59 años y había asumido la presidencia 53 días antes cuando aceptó la propuesta de jugar al básquet, un deporte que lo había practicado de muy joven en su La Rioja natal.

El partido solidario se organizó a beneficio de barrios carenciados. Esa noche, el encuentro fue trasmitido por televisión abierta, por el recordado canal Argentina Televisora Color (ATC). Hoy puede verse por Youtube de manera completa.

EN ACCIÓN. Antes de comenzar el juego, el presidente declaró: “Yo me formé en la escuela del deporte y por eso estoy convencido de que detrás de un hombre que hace deportes hay un hombre bueno. Por eso, siempre les pido a los padres que inciten a sus hijos a practicar deportes”, dijo ante los micrófonos.

Buena cantidad de espectadores en las tribunas del Luna Park y mucha gente siguiendo el acontecimiento por TV.

El combinado nacional estuvo integrado por Esteban Camisassa, Héctor “Pichi” Campana, Diego Maggi, Julio Ariel Rodríguez, Carlos Romano, Miguel Cortijo, Sebastián Uranga, Luis Villar y Jorge el “Gigante” González.

En ese plantel, Carlos Menem uso la camiseta 10. El técnico fue Jorge Canavessi, técnico de la selección Argentina campeona en la Copa del Mundo de 1950 (en el 2016 nombrado miembro del Salón de la Fama FIBA).

Del otro lado estuvo el combinado de la Ciudad de Buenos Aires que, entre otros jugadores contó con la presencia de Carlos Raffaelli, Sergio Aispurua, Gabriel Milovich, Eduardo Cadillac y Javier Maretto.

Esa noche hubo cuatro árbitros. Además del paranaense José Palacios también fueron invitados Francisco Seibane, Jorge González y Rodolfo Gómez.

El partido terminó 105-102 en favor del equipo argentino. Menem, quien jugó de base, tuvo una noche acertada y terminó con 13 tantos.

AQUEL PASE. Una de las acciones más sobresalientes fue la asistencia que recibió Uranga por parte de Menem. Fue una de las jugadas más aplaudida.

Fue un sorprendente “no look pass”, de espaldas a la canasta para que Sebastián Uranga anotara y provocara una ovación. Claro, los aplausos no fueron para el anotador, sino para el asistidor.

“La asistencia la tengo presente porque me mandan el video con la jugada cada vez que se recuerda ese partido. Quedó en los archivos aquel pase que dio sin mirar, de espaldas y fue justo a mi. La idea durante el encuentro era no presionarlo mucho a Menem para que pueda manejar el balón y que pueda tomar un tiro cómodo y sin marcas. Pero pasaron los minutos, se siento cómodo y la verdad que recuerdo que no desentonó para nada. Fue llamativo que metió un par de lanzamientos y se animó a dar esa asistencia”, dijo Uranga.

Aquel pivot surgido del club Estudiantes y con paso por Echagüe y otros elencos, contó que aquel encuentro se llevó a cabo en una temporada inolvidable para su carrera deportiva.

“En el ‘89 fue una temporada muy especial para mi, porque ese año salimos campeones con Entre Ríos del campeonato Argentino que se jugó en Paraná, con aquel triple de Aníbal Sánchez, y también porque fuimos campeones de la Liga Nacional con Ferro. Ese encuentro con el presidente fue por demás anecdótico”, sostuvo.

José Palacios a la izquierda de Carlos Menem, previo al encuentro que se realizó en el Luna Park, un 29 de agosto de 1989.

PALACIOS, EL JUEZ

José Palacios fue uno de los cuatro árbitros invitados a participar de aquel evento. El paranaense, juez nacional y de dilatada trayectoria, admitió que a lo largo de su historia tuvo muchas satisfacciones como juez de básquetbol pero aquella invitación “fue un placer”.

Palacios recordó aquel momento: “El arbitraje del país quería dirigir ese partido y para que nadie se enoje se determinó convocar a 4 árbitros FIBA que no estuviesen en actividad. Cuando me llamaron y me dijeron que era uno de los designados tenpí que responder ahí mismo porque había una larga lista que quería estar. Para mi fue honor la invitación y dije que sí».

Después contó detalles de lo que fue el evento. «Un día antes me convocó el gobernador Jorge Busti, me felicitó por la designación y me dio una bandera de Entre Ríos, de piqué, hermosa para obsequiarle al presidente. Yo le compré un mate hecho por un artesano porque sabía que Menem coleccionaba mates. Y el doctor Fernando Gan también le mando una carta deseándole éxitos en su mandato. Cuando Menem entró a la cancha se acerca donde estábamos nosotros, nos saluda y nos dice: «Muchachos, acá no está el presidente, ni tampoco está Menem. Acá está Carlos, a secas. Acá somos todos iguales«. Aproveché el momento y le entregué los obsequios».

Asimismo contó cómo fue arbitrar aquel partido: «Me sorprendió lo calentón que era. Cuando había un pase que era para él y no se la daban, enseguida se lo recriminaba a los jugadores. Quería jugar, las pedía a todas. La verdad, fue un partido muy lindo, algo inusual. Me han preguntado si estuve nervioso por dirigir un partido con el presidente. La verdad que no, la pasé muy bien».