Santiago Vesco y el recuerdo del ascenso de Sionista: “fue algo increíble”
El ahora DT de Sionista fue integrante de aquel plantel que hace 20 años atrás logró el inolvidable ascenso a la elite.
Aquel 4 de mayo de 2006 quedó para siempre como una de las fechas más importantes parel básquet de Paraná y de Entre Ríos: Sionista ganó en San Nicolás a Regatas en el quinto y último partido de las semifinales y no solo pasó a la final del recordado TNA, sino también consiguió el ascenso a la Liga Nacional.
Santiago Vesco, ahora DT de Sionista, en aquel entonces fue uno de los jugadores referentes de aquel equipo que quedó en la historia. «Pipi» Vesco recordó lo que fue aquel triunfo en una San Nicolás caliente.
«Fue algo increíble», resumió Vesco. “Lo habíamos anhelado la temporada anterior y no se nos había podido dar y lo pudimos cumplir en el 2006”, expresó Vesco, rememorando una temporada que terminó de la mejor manera posible tras un inicio irregular.
La serie final, disputada ante el equipo de San Nicolás, fue tan intensa como dramática. Se definió en un quinto partido como visitante, una situación que ya se había repetido en instancias anteriores. “Era una serie de playoff para nosotros muy rara porque vinimos siempre desde atrás jugando de visitante”, recordó el exjugador.
El contexto en el que Sionista logró el ascenso distó mucho de ser ideal. La previa del partido decisivo estuvo marcada por situaciones de extrema tensión. “Pasamos una noche complicada. No te dejaban dormir. Se pusieron bravos los hinchas”, relató Vesco, describiendo un clima hostil que incluyó ruidos constantes y disturbios.

Pero la situación no terminó allí. Durante uno de los entrenamientos previos al partido, el plantel vivió un episodio aún más grave. “Se abre la puerta del gimnasio, cinco o seis muchachos, cascote en la mano y empezaron a tirar piedras», contó, evidenciando el nivel de violencia que rodeaba la definición.
Tras el triunfo, lejos de poder festejar en la cancha, los jugadores debieron resguardarse rápidamente. “Terminó el partido, sonó la chicharra, ganó, se fueron todos corriendo al vestuario”, recordó. Incluso dentro del estadio, la tensión persistía: “Nos querían matar”, agregó.
Más allá del contexto, lo deportivo también tuvo su épica. Sionista logró revertir un partido adverso con un último cuarto memorable. “Terminamos el tercer cuarto y en el último no podíamos no podíamos pararlo y Sebastián (Svetliza) ideó una zona cuadrado. Desde ese momento se secó, no pudo meter más un gol y levantamos el partido”, explicó Vesco sobre el ajuste táctico clave.
El equipo supo convivir con la presión y la tensión propias de una final. “El que me diga que juega al básquet y no está tensionado es mentira”, afirmó, destacando la importancia de mantener la calma en momentos decisivos. Esa fortaleza mental fue determinante para lograr el ascenso.
Dos décadas después, el impacto de aquel logro sigue vigente en el básquet de Paraná. Vesco también reflexionó sobre el presente y las dificultades para que la ciudad vuelva a tener un equipo en la elite. “Hoy cómo está la situación, se necesita mucha plata, pero soy un creyente que Paraná tiene que tener una plaza de Liga Nacional”, sostuvo, reafirmando la importancia del apoyo económico y logístico.
El ascenso de Sionista no solo fue un logro deportivo, sino un hito que marcó a toda una comunidad. A 20 años, la historia sigue viva en cada recuerdo, en cada testimonio y en el orgullo de haber alcanzado la cima del básquet argentino.

