Flavio Sosa, el paranaense que trabaja en la Academia Torrejón Basketball, en España
Flavio Sosa no sabe si el tren pasa una sola vez, pero sí está convencido que las oportunidades hay que aprovecharlas. Ir por más y jugarle un mano a mano a los grandes desafíos son parte de las chances que se presentan.
El joven entrenador paranaense acaba de iniciar su segunda temporada en la Academia Torrejón Basketball, en la ciudad española de Torrejón de Ardoz, ubicada a 30 minutos de Madrid.
En septiembre del 2021 recibió la propuesta para sumarse al staff técnico de esta institución. Flavio está cargo de una de las categorías menores y es parte de un proyecto ambicioso: la Academia recluta y cuenta con jugadores juveniles de proyección de todas partes del mundo. Trabaja junto a otro paranaense, Jeremías “Colo” Zuttión, en una experiencia por demás enriquecedora.
Dirige jugadores de Rusia, Senegal, Mali, Estados Unidos, Chile y Brasil, entre otros países. Con ellos vive en el hogar que Torrejón Basketball les brinda a cuerpo técnico y jugadores.
-¿Cómo surgió la posibilidad de trabajar en la Academia?
-Sucedió hace dos temporadas atrás. Llegué a España en septiembre del año pasado. Finalizó la primera temporada, se dio la chance de continuar y ahora estoy arrancando el segundo año. La posibilidad surgió cuando estaba en Sionista, terminando la participación en el Provincial. Nicolás Álvarez (NdR: técnico paranaense) tenía cerrado su contrato para dirigir en Alcalá de Henares. Estando él en España me comentó que había un club que buscaba entrenador y me preguntó si estaba interesado. Le dije que sí. Me contactaron con la gente de Torrejón Básketball y todo se definió en 5 días. Salió todo muy rápido. Finalicé la Liguilla con Sionista y me vine a España.
-¿Cómo funciona la Academia?
-Es una Academia exclusivamente de básquet. Vienen chicos de todo el mundo. Es muy parecido a las categorías de Argentina. Pueden venir chicos de U13 hasta Primera. Se paga una cuota y se les brinda todas las comodidades, ya sea vivienda, comida, educación, equipamiento de entrenamientos y demás.
-No es básquet profesional pero hacerlo con jugadores con proyección debe ser muy atrapante. ¿Cómo es entrenar a juveniles de diferentes lugares del mundo?
-Es un desafío muy interesante porque son chicos con una proyección importante, que tienen como objetivo vivir del deporte. Entonces, se trabaja más específicamente, siendo meticulosos en los detalles técnicos. Ellos pagan una suma de dinero para un entrenamiento de calidad. Un lindo desafío. Se trata de todos los días ir mejorando y corrigiendo fundamentos. Actualmente estoy dirigiendo la Sub22 y un equipo de U18.

-¿Jugadores de qué países dirigís y qué características podés dar de ellos?
-Dirijo jugadores de Rusia, Senegal, Mali, Estados Unidos, Chile y Brasil. Las características son muy particulares. Hay un africano, flaco, alto y con una potencia atlética muy buena. El chico no tiene tantos fundamentos como vemos en nuestro país, pero sobresale por sus condiciones atléticas. Después, los sudamericanos son jugadores muy parecidos a los nuestros. Y los europeos son jugadores con un prototipo de basquetbolista muy disciplinado, estructurado y con una idea de trabajo muy firmes. Tengo chicos que pueden jugar de base o escoltas de 1.90 metros como así también un base chico, de 1,80 metros. Después, pivot muy grandes, de 2,05 metros con 17 años, por ejemplo. Es bien variado y en muchos casos con muy buena talla.
-¿Cuál es el objetivo, desde la Academia hacía dónde apuntan?
-El objetivo de la Academia es, básicamente, recibir jugadores de todos el mundo. Hay que entrenarlos y prepararlos de la mejor manera y ver después si ese chico está en condiciones de seguir jugando a nivel profesional, ya sea en las Ligas de Europa, en Asia o en Sudamérica. Algunos pibes a vienen con su representante, otros no pero después buscan alguno para poder llegar a sumarse a algún equipo. Si la Academia ve que alguno de esos chicos tiene mucho futuro y puede llegar lejos se los puede becar. La idea es darle la mejor formación para cuando lleguen a U18 a U22 tengan chances de sumarse a alguna divisional superior.
-Estás lejos del país, de familiares y amigos. ¿Qué es lo que te gusta de este desafío que emprendiste?
–Lo que me gusta es que tenés que renovarte y capacitarte todo el tiempo porque estás trabajando con chicos de todo el mundo. Los idiomas, las formas de trabajo, los biotipos son diferentes, entonces eso te obliga a estar preparado en todo. Obvio que estar lejos de Argentina no es sencillo, por eso uno aprovecha el tiempo que se tiene para seguir aprendiendo para estar a la altura de la circunstancia.

Día a día
-¿Cómo es el torneo local en comparación al de Paraná o la provincia?
-Acá el torneo local es un certamen muy grande, que abarca toda la comunidad de Madrid. Es un certamen largo. Está dividido en Oro, Plata y Bronce. Está muy bien organizado. Desde un principio de temporada te pasan fechas, días y hora de los encuentros. Esa programación no se toca a menos que suceda algo extraordinario. Nosotros estamos acostumbrados en Paraná que la programación se desarrolle semana a semana, acá desde un principio ya te dicen cuándo vas a jugar y eso te ayuda a proyectar mejor la temporada.
-¿Vos entrenas y vivís con algunos de los jugadores de la Academia?
-Estoy viviendo en una casa que nos da la Academia. En la actualidad estoy con el “Colo” Zuttión y con 12 chicos de diferentes lugares. Nos encargamos de la organización interna de la casa. Hay una señora que nos cocina. Cada uno tiene su habitación con baño privado.
-En lo personal, ¿la idea es quedarte en España o tenés planeado regresar?
-Mi intención es seguir desarrollándome acá en España. Para este año ya pude venirme con mi novia. Estamos arrancando la temporada y queremos llegar al final de la mejor manera. Mi prioridad es seguir creciendo acá, pero si tengo que volver a Paraná es una opción que también me agrada. Estoy en un lugar que me permite crecer en la profesión, estoy muy cómodo. Mi propósito es quedarme, pero no descarto la chance de regresar a nuestro país.
-¿Aprovechas para pasear, conocer Madrid o recorrer España, o la Academia te insume mucho tiempo?
-Aprovecho para pasear cuando se puede. Con mi novia nos vinimos un mes antes de que empiece la temporada y pudimos recorrer algunas playas. Acá es veranos y aprovechamos para tomarnos unos días. Cuando comienza la temporada se hace muy duro porque habitualmente trabajamos de lunes a lunes. Tenemos muy poco tiempo libre. Por suerte he recorrido bastante.
