“Paraná necesita tener un equipo en la elite por más que después nos quejamos que la gente no va a la cancha”
Sebastián Svetliza habló de Sionista, d sus ganas de dirigir y de ser coaching ontológico. Dice que Paraná debería tener un equipo en la Liga Nacional. “Si es un proyecto con objetivos claros, lo agarro como loco”.
Sebastián Svetliza lleva bien adentro el orgullo de haber dirigido uno de los procesos más éxitos y reconocidos del básquet argentino. Ser el entrenador de Sionista, una entidad sin tanta trascendencia en el torneo local, y llevarlo a participar de la Liga Nacional durante una década fue un mérito muy grande que aún repercute en el ambiente.
Sionista llegó a la elite en el 2006 y descendió en el 2016. Ya pasó mucho tiempo. Desde aquel entonces a la fecha, Svetliza se reiventó. Dejó a un costado su faceta de entrenador para ser coach ontológico profesional. Gestionar es lo suyo. Lo hizo dentro de la cancha, ahora desde otro lugar.
-¿Seguís con ganas de dirigir o es una profesión que en vos quedó sepultada?
-Uno nunca deja de ser entrenador pero siento que soy más útil desde otro lugar. No soy de cerrar puertas sino de tomar nuevos desafíos e ir para adelante.
-¿Porqué después de Sionista nunca más dirigiste?
-Tuve algunas propuestas que deseché por diferentes factores. Cuando se aplacó esa intención de dirigir, empecé con el Coaching, una nueva manera de transmitir o acompañar procesos pero desde otro lugar. De hecho, seguí vinculado con el básquet, ya sea en la Asociación de Clubes y como Manager de Colón de Santa Fe. Lo que sí extraño es ir a entrenar todos los días, es lo que me hacía feliz.
-¿Así?. ¿Sentís que te falta eso?.
-Sí. El estar en contacto con el equipo, ver los progresos, el tratar de resolver los problemas, planificar. O el entrenar doble turno, el ir una hora y media antes para charlar con mi cuerpo técnico, con los jugadores. Eso sí se extraña mucho.
-Al día de hoy hay gente que pregunta por Sionista. Se nota que dejaron una huella.
-Esa es una de las cosas que entendí cuando dejé de dirigir. Cuando uno está en el día a día lo único que interesa es el resultado. Hoy que pasó el tiempo comprendí que lo importante es haber dejado una huella. El proyecto de Sionista fue muy valioso para el básquet de Paraná y la Liga Nacional. Respetamos un proceso y a la vez competimos con buenos resultados en líneas generales, y eso no es sencillo. Hay clubes que empiezan un proyecto y aún nos llaman para hacernos consultas, entonces, algo hicimos bien.
-Llevaste al equipo del torneo local a la Liga Nacional, donde estuvieron 10 años. Naciste como jugador y entrenador en Sionista. ¿Qué te pasó cuando se concretó el descenso?.
-Fue un momento duro, muy triste. Lo fue porque así como fui parte de esa etapa final, también fui parte de la creación y formación del proyecto, el cual incluyó ascensos y hasta participación en torneos internacionales. Entonces, fue duro asimilarlo. Con el tiempo comprendí que los proyectos también tienen su cierre. No son eternos. Después, se pueden renovar o rediseñar. De hecho, Sionista este año volvió a jugar la Liga Provincial.
¿Qué te genera que Sionista vuelva a participar de la Liga Provincial?
-Me parece buenísimo. Subir escalones y tener nuevas competencias es bárbaro. Los proyectan deben tener bases sustentables, después se verá si da para más, pero me parece grandioso este paso que dieron.
DESDE ADENTRO
-Dijiste que no es tu prioridad pero que nunca dejás de ser entrenador. Si te llaman de un club, ¿con qué te seducen?.
-Con un proyecto claro, que priorice los valores, el crecimiento de las personas y de la institución antes que el resultado. Que garantice que se pueda trabajar con tranquilidad y con ánimo de construir a sabiendas que el resultado es importante pero no lo más importante. Para mí lo más importante es el logro de uno. El logro es todo lo que aprenda y adquiera, y dependerá de mí. El resultado no depende exclusivamente de mí, sino del rival, de cómo nos levantamos ese día, del clima, de los árbitros, de un montón de factores.
-¿Mirás básquet?
-No como antes, pero estoy al tanto. Sé lo que sucede en la Liga Nacional como en la Liga Argentina. Miro mucho Euroliga y la Liga de España. Después, la NBA me apasiona. A nuestra Liga la veo y sigo a jugadores que dirigí, como a (Daniel) “Cabrito” Hure y otros más.
-¿Crees que vale la pena que Paraná apueste a tener un equipo en la Liga Nacional, o lo consideras algo lejano?.
-Sería buenísimo, pero debería llegar de la mano de un proyecto con objetivos claros. Paraná es una ciudad de básquet. También veo que no tener un equipo en la Liga generó que se potencie esa pasión por el torneo local. Ahora, si me decís, proyecto con objetivos claros y sustentables para que un equipo de Paraná juegue Liga Nacional, lo agarro como loco. Paraná necesita tener un equipo en la elite por más que después nos quejamos que la gente no va a la cancha.
DESDE OTRA ÓPTICA
-¿Qué es más fácil, dirigir un equipo o asesorar una empresa?
-Asesorar una empresa. La asesoría no incluye la presión de dirigir. Como coach ejecutivo puedo ver cosas que una persona que está liderando no puede ver por estar inserto en el día a día, en la resolución de problemas, en generar más ventas y demás. Es lo que nos pasa a los entrenadores cuando dirigimos. La tarea del asesor es un tanto más fácil porque no tiene esa presión. Me pasó como entrenador. No veía cosas de un equipo que sí las vi como asesor.
-¿Qué es ser líder?
-Es hacer que las personas y el espacio donde te desarrollas, mejoren. No es guiar ni ponerte al frente de algo. Es simplemente eso, que todo lo que te rodea lo mejores. Que tu gestión sea superadora y dejes huellas en el equipo y en la sociedad.
-En un equipo deportivo, el líder no significa que sea el capitán.
-Claro. Es muy importante el rol del capitán hacia afuera, ya sea el respeto que genera en el adversario, el reclamo ante el árbitro o el hablar con la prensa en una conferencia. El líder no necesariamente tiene que hablar con los árbitros, ni con los rivales, ni con la prensa. Con sus actos y su manera de ser, el líder genera mejoras en sus compañeros.
-¿De los jugadores que dirigiste, a quién elegís como líder y a quién como capitán?.
-Marcelo Solanas cumplió esos roles. Y tuve a Santiago Vesco, que no fue capitán pero generaba liderazgo. Otro capitán y líder fue Javier Martínez. Muy inteligente para hablar con la prensa como tener injerencias importantes dentro del vestuario. O Juan Cantero y Alejandro Zilli, quienes lideraron con el ejemplo. Tienen el Don de la palabra pero más que nada lo decían con el trabajo y la superación constante. Ellos lideraron al equipo y también me enseñaron.
-¿Y el líder negativo?
-Les digo anti líder. También los tuve. Son aquellas personas que no hacen mejorar ni a sus compañeros ni al espacio que trabajan. Son los que solo buscan el beneficio personal.
EN ACCIÓN
En la actualidad, Sebastián Svetliza lleva adelante una Mentoría para liderazgos. “Trabajo con los líderes para que mejoren sus cuestiones personales”, manifestó.
Después lleva adelante el Programa de “entrenamiento invisible” para deportistas de alto rendimiento como amateur. “¿Qué entrenás cuando no entrenás?. No solo está relacionado con el descanso, el sueño y la nutrición, sino también con tu entrenamiento mental, tu desarrollo personal y tus valores como para después ponerlos en acción en la cancha”, agregó.
FUENTE EL DIARIO
