El día que Charles Parker jugó para Olimpia y se le abrió la herida a días de ser operado de peritonitis

Parker tuvo un corto paso por Olimpia. Fue en la Liga B, en 1987. A Charles lo operaron de urgencia pero días después pidió jugar la serie de playoffs ante Unión Progresista de Villa Ángela. “En pleno partido se le abrió herida. La faja y su camiseta, toda con sangre. Igual la rompió. Fue increíble”, contó Gustavo Agasse.

Fue un fuera serie y diferentes a todos los extranjeros que pasaron por Paraná. Dentro de la cancha un jugador de clase y de mucho talento, fuera de ella un verdadero señor.

Por las participaciones de Echagüe, Olimpia y Sionista en torneos nacionales, por la capital provincial a lo largo de la historia pasaron cientos de jugadores foráneos, sin embargo ninguno fue como Charles Parker.

Desde ya que se lo vincula con el inolvidable transitar de Echague en la Liga Nacional, allá por la década del ’80 y principio de los ’90. No obstante, aquel alero goleador también tuvo un paso por Olimpia, cuando este club llegó a jugar la Liga B, en 1987.

El paso de Parker en el “Azulgrana” fue muy breve pero intensa, a tal punto que se lo recuerda cuando, recién operado de peritonitis, pidió jugar la serie de playoffs de cuartos de final de aquella temporada ante el gran candidato, Unión Progresista de Villa Ángela.

A días de la cirugía y en pleno encuentro se le abrió la herida. Con mucho dolor y con la camiseta con sangre, Parker igual hizo un partido increíble. Olimpia perdió, pero el estadounidense quedó en la historia.

PRIMER GRAN PASO. Mediados de la década del ’80. La Liga Nacional en Argentina estaba dando sus primeros pasos, siendo la gran transformación de esta disciplina en nuestro país. En Paraná, Echagüe era el equipo de la ciudad y cada presentación se jugaba a estadio repleto. Paralelamente, Olimpia también buscaba su lugar en los torneos nacionales.

Bajo la presidencia de Dardo Pablo Blanc, se decidió armar un elenco con pretensiones para ir por la Liga Provincial de la temporada 1986. La dirigencia sumó James Harwell, el pivot que estaba en Paraná tras ser cesanteado por Echagüe.

Harwell, Mario y Celso Benedetich, Gustavo Agasse, Claudio Retamar, Marcelo y Héctor Andrián, Oscar Ovando, Julio Godoy, Daniel Ríos, Marcelo Abichaín y Walter Rolandelli integraron aquel plantel.

Olimpia ganó la Liga Provincial de 1986, accedió a la Liga Nacional C y después obtuvo el ascenso a la Liga B. Dirigido por Sergio Martín, venció 88-81 a Colón de Santa Fe y llegó a la segunda categoría del básquet argentino.

Charles Parker en su última visita a Olimpia. Se reencontró con Horacio Pacheco, Héctor Haile y Santiago Vesco.

LA LIGA B. El gran desafío se concretó y en 1987 Olimpia jugó la primera de las dos temporadas que disputó en la Liga B. Para el estreno en esta divisional se incorporó a Enzo Benedetich, Hernán López, Juan Sabena, Miguel Rossano, Hernán Bonarrigo y José Valli. Para aquella Liga B se renovó con James Harwell y sumó a Kevin Brown.

Al “Azulgrana” no le fue tan bien y tras una floja primera fase debió jugar la A2. Para levantar la puntería, la dirigencia apostó fuerte y fichó Charles Parker, todo un referente de Echagüe que en ese momento estaba jugando en Venezuela.

“Recuerdo que Charles estaba contento de volver a Paraná tras su paso por Echagüe. Vino por una especie de revancha, como para demostrar que estaba para jugar otra vez en la Liga A. En Olimpia se reencontró con su amigo Harwell, con quien había llegado por primera vez a la Argentina», contó Gustavo Agasse, integrante de aquel equipo de Olimpia.

“Con Charles mejoramos y clasificamos segundos de la A2. En playoffs nos cruzamos con el primero de la A1, que fue Unión Progresista de Villa Ángela, el candidato con dos americanos de primer nivel. La serie fue al mejor de 3 juegos”, recordó el “Flaco” Agasse.

Olimpia se tuvo que cruzar con el gran favorito de todos. Fue una llave que tuvo muchos condimentos, entre ellos, la actuación de Charles Parker a días de ser operado de peritonitis.

AL QUIROFANO. La llegada de Parker a Olimpia le dio un impulso importante a aquel equipo. En la segunda parte ganó más de lo que perdió y finalizó segundo en la A2. Así pudo meterse en playoff por el ascenso a la Liga A. En los cuartos de final le tocó la más difícil: enfrentar a Unión Progresista en serie al mejor de 3 partidos.

Unos días antes del primer choque, Charles Parker faltó al entrenamiento, lo que llamó mucho la atención.

“Dijeron que andaba con dolor de panza –recordó Alejandro Bellumia, hoy dirigente del club y ficha juvenil de aquel equipo-. Al otro día tampoco fue a entrenar. Cuando lo fueron a buscar a su casa de calle Colón lo encontraron en la cama pálido y muy dolorido. Lo llevaron al Sanatorio y lo operaron de urgencia», contó.

Sin su máximo referente, Olimpia afrontó el primer duelo contra los chaqueños, hizo un gran partido y ganó 72 a 68.

Gustavo Agasse rememoró aquellas jornadas: “Nosotros jugábamos de preliminar de los partido de Echagüe en la Liga Nacional. Les ganamos sin Charles, pero con Harwell. Charles no jugó porque había tenido una peritonitis. Pensaba que era otra cosa, se dejó estar hasta que el dolor fue agudo y lo operaron de urgencia. A la semana siguiente viajamos a Villa Ángela. La revancha estaba programada para un viernes y si había tercer partido se jugaba al otro día. Charles viajó con nosotros, pero pensábamos que no iba a jugar, es más, no estaba para jugar”, dijo.

En el segundo choque, Olimpia estuvo ahí de dar el gran golpe. Perdió por 81 a 78 sobre el cierre.

“Se nos escapó al final. Increíble”, contó Agasse. “Jugamos muy bien y a 1’.10’’ para terminar estábamos a 6 puntos. Un par de errores y un par de pitazos y lo perdimos. Charles tenía mucho miedo por su herida, pero jugó unos cuantos minutos. Y jugó bien. No sé cómo hizo”, agregó el “Flaco”.

Lo más fuerte de la historia ocurrió en el tercer y definitivo encuentro. A todo o nada. “Lo de Parker en el tercer partido fue impresionante. Cualquier otro extranjero ni siquiera hubiera viajado. Charles pidió viajar y jugar. El tercer partido la descoció. Ese día le vi sangre en la camiseta. Jugó con una faja blanca. Se hizo cargo del partido y terminó con 30 puntos. A veces iba al banco de suplentes para acomodarse la faja y estaba toda con sangre. La herida se le había abierto y él jugó igual. De no creer lo que hizo”, contó Agasse.

Olimpia volvió a realizar un gran juego y otra vez estuvo cerca de ganar. Cayó 86 a 83 y quedó eliminado contra el equipo que después salió campeón y logró el ascenso.

“Más allá de la derrota todos estábamos asombrados por Charles. Hacía un par de semana que lo habían operado. Jugó disminuido físicamente, con mucho dolor, pero así y todo hizo un esfuerzo terrible. Un señor. Charles fue increíble. Un ganador nato. Dejaba todo en cada partido. Fue una de las grandes satisfacciones que nos quedó en Olimpia, haber contado con Charles y de la forma que se brindó por el equipo», señaló Gustavo Agasse.

A 35 años de aquel hecho, a Parker aún se lo recuerdo de gran manera. Así lo contó Bellumia: «Era juvenil y para nosotros entrenar con Parker era algo maravilloso. Yo iba los domingos a la tarde al club y me lo encontraba tirando al aro con su mujer, con Ada. Él tiraba y Ada le alcanzaba la pelota. Estaba horas tirando al aro. Un fuera de serie».

Al año siguiente Olimpia volvió a jugar la Liga B. Sin Parker pero con James Harwell. No le fue bien y descendió.