De que se trata la apertura de la “tumba de Estudiantes”, el ritual del rugby del club
La tradición nació en 1984 con motivo del festejo de los 50 años de rugby. La Tumba conserva bajo la tierra 100 botellas de whisky con mensajes que se van renovando cada década.
El rugby del Club Atlético Estudiantes se fundó en 1934 y el pasado sábado conmemoró sus 90 años de su puesta en acción.
Los festejos, y como ocurre cada 10 años, contó con la tradicional apertura de la tumba, lugar donde se encuentran mensajes de artífices de distintas generaciones y se depositan los testimonios de los actuales.
La apertura de la tumba es una tradición que se repite en Estudiantes cada 10 años y se lleva adelante durante décadas.
Todo nació en 1984 con motivo del festejo de los 50 años de rugby, cuando un grupo de ex jugadores tuvo una idea muy particular y que a la fecha perdura en el tiempo.
La Tumba es un pesado ataúd de hormigón que conserva bajo la tierra 100 botellas de whisky con mensajes que se van renovando cada década. Fue ubicado al pie del mástil que se encuentra muy cerca de la cancha de rugby, en la sede central del club en el Parque Urquiza.
En su interior también se depositaron en el origen 10 botellas más destinadas a los capitanes de la Primera División de cada año terminado en cuatro (1994, 2004, 2014, 2024, 2034, 2044, 2054, 2064, 2074 y 2084), lo que coincide con los festejos de las nuevas décadas de la disciplina en el club.
En el inicio de esta propuesta le tocó a Carlos Lescano, (capitán en 1984), colocar las primeras 10 botellas para los futuros capitanes de las diez décadas siguientes. En 1994, Ramiro Ferreira fue el primer capitán en recibir una de esas botellas y colocar otra para el capitán de 2094. Luego, Pedro Raiteri, capitán en 2004, también tuvo la fortuna de recibir una de esas botellas y colocar otra para el capitán de 2104.
En 2014, Juan Manuel Lescano, quien era el capitán, tuvo la distinción de recibir el legado que dejó su padre en 1984, como así también colocó una botella para el capitán de 2114.
El pasado sábado, Facundo Ferrer fue el encargado de recibir su botella colocada en 1984 por Carlos Lescano y la remplazará por otra con el respectivo mensaje para el capitán de la primea del 2124.

Paralelamente, en 2014 también se dejaron notas plastificadas y mensajes de padres a hijos del rugby que fueron leídos este sábado tras la apertura de la Tumba por estos míticos festejos de los 90 años de Rugby del CAE.
LA TUMBA
“Serán los nietos de nuestros hijos los encargados de abrir y cerrar la tumba y reponer cada vez las botellas que ellos retiran, destinada al capitán de 100 años después, para que nuestro deporte viva y perdure allí dando un renovado impulso en cada año terminado en cuatro”.
Así la camiseta a cuadros blanca y negra del Club Atlético Estudiantes se asegura un futuro interminable y una existencia robusta y eterna.


