Ciclista, un campeón con ADN Verde
Desde hace varias temporadas este equipo marca tendencias. Un plantel con talento e identidad. El análisis del campeón y de un grupo que no para de festejar.
Por Pablo Rochi
Ciclista es campeón. Otra vez es campeón. La consagración en el torneo Apertura de la APB 2025 ratificó que se está en presencia del mejor equipo (¿de la década?). Asi como Echagüe y Olimpia se repartieron las coronas en los ´70, Quique marcó presencia en los ’80, y Sionista en el 2000, ahora es turno del “Verde”, que desde el 2018 a la fecha deja huellas.
Esta generación hace años que hace ruido. Fue campeón en los torneos 2018, 2019, 2021, Apertura 2023 y Apertura 2025, además de haber ganado el torneo Dos Orillas en el 2019.
El orgullo en Ciclista radica no solo en dar vueltas olímpicas de manera casi continúa, sino que lo hace con un grupo de jugadores que, en su mayoría, vienen de las divisiones inferiores del club.

En el reciente título del Apertura 2025, salvo Nahuel García, Nicolás Nader y Juan Schmidt, el resto de los integrantes del plantel nacieron deportivamente en Ciclista.
El ADN Verde reside en el talento e identidad que tiene este plantel, encabezado por un DT que también tiene sangre verde: Mariano Passadore.
Los campeonatos ganados o las muy interesantes campañas no fueron porque sí, sucedieron y suceden gracias a una camada de jugadores que aprendieron en la misma escuela que otras generaciones, esas que hicieron de este club una identidad bien marcada en el básquet de Paraná.

DESDE ADENTRO
Las individualidades hacen a lo colectivo. Ciclista juega en equipo porque sus jugadores conocen de memoria el mensaje: “Nadie es más importante que todos juntos”.
Hay talento, hay capacidad y un conocimiento propio que se ve a distancia. Se trata de un grupo que se conoce más de lo que ellos mismos creen, porque nacieron y se desarrollaron en el club. Y ese entendimiento se nota dentro de la cancha y también se palpa fuera de la misma.
Ciclista tiene un perímetro picante: Pablo Bogado, Enzo Passadore y Eliseo Cassano es un tridente confiable y de garantía. Hoy no hay una dupla en el básquet local como Bogado-Passadore.
Los dos generan juego, anotan, lideran al grupo y guían al resto. No hay egoísmos. Primero siempre está el equipo. En ataque tienen variantes porque tienen mano caliente para convertir triples y también sus penetraciones son de excelencia. Son líderes por naturaleza.
Cassano es la bandera. Un capitán silencioso que se destaca cuando juega bien y se exige mucho cuando el partido no pasa por él. En el trabajo sucio es el mejor.

Párrafo aparte para Franco González. “Formosa” es indescifrable. Es distinto. Hay que darle ciertos parámetros, pero también hay que dejarlo que vuele solo. Rompe el molde con sus acciones.
La segunda unidad de Ciclista se complementa muy bien. Matías Passadore, Nicolás Nader, Nahuel García y “Pato” Jacob saben de sus roles. Desde el banco aportan mucho y hacen que el equipo no se resienta. Eso es clave, y más en el básquet local.
Después, en el juego interno Ciclista creció mucho. Si antes carecía de gente grande ahora las tiene y funcionan bien.
Leandro Chorvat Ábalos mostró un interesante crecimiento. Entendió muy bien como trabajar el pick and roll con Pablo Bogado y Enzo Passadore. En las cortinas directas no solamente hace lo correcto, sino además cae muy bien para definir y también, antes los cambios de marcas, revertir al lado opuesto para que sus compañeros tengan espacios para ejecutar.

Francisco Bogado aporta experiencia. Su oficio se nota en defensa como en ataque. Siempre es importante tener un Francisco Bogado en el equipo. En la segunda final contra Paracao fue determinante:
Matías Befani si acopló muy bien. Entendió que su rol es darle descanso a Chorvat Ábalos. Se ganó minutos y con su contextura física se sintió. Juan Schmidt es una apuesta. Es un pibe “grande” que recibe y capta muy bien el mensaje. Junto a Felipe Rodríguez Allende crecen a la par del resto. Ciclista tiene fundamentos para salir campeón. Los tiene en el presente, pero también los trae desde hace tiempo. Para este club, la celebración no pasa solo por levantar la copa, sino por hacerlo con ADN Verde.

