Candela Martínez, la judoca paranaense que entrena con “Peque” Pareto y que sueña con los Juegos Olímpicos
Es multicampeona Provincial, Nacional y medallista en distintos Sudamericanos. A su talento le agrega mucho entrenamiento y sacrificio.
Se levanta a las 5 de la mañana para entrenar durante una hora en el gimnasio que preparó en su casa. Después, se baña, desayuna y se va rápido a la escuela Santa Teresita, donde cursa 5° año. A la tarde trabaja en la carpintería de su papá para luego, a la noche, volver a entrenar.
Candela Martínez sabe muy bien que para cumplir con sus objetivos no alcanza solo con talento. La disciplina y el esfuerzo son pilares innegociables en su cotidianeidad.
La joven judoca paranaense es multicampeona Provincial, Nacional y medallista en distintas oportunidades en los Sudamericanos.
Arrancó Judo a los 6 años y hoy a los 17 tiene medallas de todo tipo, tamaño y color. Entre otras premiaciones, ganó más de 16 torneos Nacionales, tiene 2 medallas de oro, 1 bronce y 1 plata en diferentes Sudamericanos.
Actualmente integra la selección Argentina de la categoría KDT y su entrenadora es Paula Pareto, ni más ni menos.
Candela empezó esta actividad gracias a su papá Cristian, cinturón Negro en Jiu Jitsu y Judo. Representa al club de Pescadores y club Estudiantes. En silencio, con mucho entrenamiento y sacrificio ahora ansía participar de un Panamericano y sueña con clasificar a los Juegos Olímpicos.
“Practico todos los días, de lunes a sábado en doble turno. En sí reparto mi tiempo en mis entrenamientos, mis competencias, la escuela y también las salidas con mis amigas. Igual sé que si debo enfocarme en un torneo lo hago porque eso es lo primordial. Cuando se confirma una fecha de una competencia, ese mes previo estoy dedicada de lleno a mi participación», dice mostrando de entrada que no reniega de su vida agitada, sino que se adapta.
-¿Qué significa el Judo en tu vida?
-Estoy todo el día pensando en el judo. Pienso en cómo mejorar, cómo estar bien preparada y lo que debo hacer para seguir progresando. Pienso en las estrategias que puedo hacer, en los errores que debo mejorar. Tengo una libretita donde después de cada competencia anoto todos los errores que tuve como para entrenar y pulirlos, o lo que voy a entrenar en las próximas clases.
-Madrugas para poder entrenar, vas a la Escuela, trabajas con tu papá y a la noche vuelta a entrenar. Eso siempre y cuando no tenés competencias o concentraciones con la selección. ¿Cómo hacés?
-El judo me ayudó a ser una persona mucho más organizada. A veces tengo que viajar para participar de los campos de entrenamientos de la selección y tengo que copiar lo que mis compañeros dieron en clases. Siempre me hago tiempo para diagramar mis días en función de los entrenamientos. El judo me enseñó a que la organización es fundamental para ganar tiempo y así estar al día con mis obligaciones.

-Sos muy apasionada, muy detallista.
-En el judo sí. Me pasa que nunca estoy conforme con lo que hice en una competencia por más que haya ganado. Siempre sé que hubo algún detalle que debo mejorar para estar más y mejor preparada. No me fijo en el resultado sino en lo que puedo mejorar. Regreso, lo entreno y busco elevar la calidad de mis presentaciones. Sé que soy muy detallista. Me gusta analizar todas esas cuestiones. Me gusta que las cosas me salgan bien, más allá del resultado. Sé que puedo ganar o perder porque es competencia, pero me gusta sentirme que estoy bien.
-Y en esa búsqueda de la excelencia, ¿hasta dónde querés llegar?
-Voy paso a paso, interpretando qué es lo que sigue. Por ejemplo, ahora mi propósito es poder competir en un Panamericano para soñar con llegar a los Juegos Olímpicos.
-¿Y esas chances la vez muy lejana?
-No, al contrario, cada vez la veo más cerca a esa posibilidad. Quiero ir a un Juego Olímpico, sé que tengo posibilidades y también sé que estas posibilidades son concretas.
-¿En el judo pasa más por la técnica que por la fuerza?
-Para mi sí. Si bien la fuerza ayuda, todo nace y se desarrolla a partir de la técnica. Por eso estoy constantemente corrigiendo y perfeccionándome en los entrenamientos.

PALABRA DE PAPÁ
Cristian tiene una historia muy particular con las artes marciales. Cinturón Negro en Jiu Jitsu y en Karate, es quien se levanta a las 5 de la mañana con su hija para acompañarla en los entrenamientos.
“Candela tiene sus profesores. Yo solo la ayudó a mejorar la técnica a partir de mis conocimientos en Jiu Jitsu. Muchas de las técnicas que se utiliza en esta disciplina las practicamos y las adaptamos al judo. Ella tiene buena técnica en el suelo y eso mejora las técnicas», dijo. «El fuerte de Candela es su dedicación. Es una chica que le gusta entrenar, no le esquiva al sacrificio y siempre está dispuesta a mejorar. Eso es muy importante. Tiene mucho potencial porque trabaja muy bien arriba y es muy fuerte en el suelo”, agregó.

