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Se mudó a Paraná para estudiar, empezó básquet de casualidad y jugó más 500 partidos en la Liga Nacional: la particular historia de Alejando Zilli

Su historia es poco común pero atractiva para conocerla. Alejandro Zilli llegó a Paraná a los 19 años. Lo hizo desde su San Justo natal con el propósito de estudiar Ciencias Económicas. En su adolescencia no tenía planificado ser jugador de básquet. Solo era un pibe flaco, alto y con ganas de hacer una actividad física como para tener un cable a tierra.

Con esa idea, una tarde pasó por el club Echagüe y pidió para sumarse a la categoría juvenil. “No hay problemas. Mañana entrenamos a las 19, date una vuelta”, le dijeron. Aquella decisión, sin querer, le cambió la vida.

Hoy, a sus 40 años y tras una extensa trayectoria que incluyó más de 500 partidos en la Liga Nacional, el santafesino anunció que tras la definición del torneo local de la APB y la final del PreFederal le pondrá punto final a su carrera.

“La temporada 2023 no lo voy a jugar. Ya lo di todo. Me vacié. El formato del torneo Federal con fechas cada 3 días no lo voy a poder jugar como me gusta. Prefiero darle lugar a un chico con mejor estado físico. Para mi ya está», dijo el santafesino.

En todo su proceso como jugador, Alejandro Zilli demostró que no hace falta tener talento para estar entre los mejores. Tampoco cobrar dinero para ser un profesional en la materia. Quien desea avanzar y dar el paso, puede. El “Chino” Zilli se hizo conocido en Echagüe y de ahí saltó a Sionista. Después pasó por Libertad de Sunchales, Estudiantes de Concordia, Instituto de Córdoba, Hispano Americano, Salta Básket, y Unión de Santa Fe, tanto en la Liga Nacional como en la Liga Argentina.

También jugó en Olimpia y cerrará su trayectoria tras la conquista de Paracao. Más de 20 años dándolo todo.

DE LOS GUANTES A LAS BOTAS. En su San Justo natal tuvo una infancia divertida. Jugó al futbol en Colón de San Justo. Como todo pibe de pueblo tuvo su gran sueño: ser arquero.

“Era mi gran deseo. De pibe ni siquiera pensaba en el básquet, yo quería atajar. En San Justo jugaba al fútbol como arquero en Colón. Después, de grande me gustó el básquet”, señaló el entrevistado.

Sin saberlo, pero con las ganas de trascender, Zilli encontró en el básquet la posibilidad de hacer una carrera profesional. Está claro que supo aprovechar sus posibilidades.

“Si la vida te da una oportunidad es porque vos algo hiciste antes. A lo mejor, en su momento en vez de ir a entrenar me iba con los pibes a tomar una cerveza. Son elecciones. Yo elegí entrenar. Después, sí tuve la suerte de encontrar a una persona que me dio la chance de jugar y de mostrarme. Siempre se necesita una cuota de suerte, pero también el saber elegir y ser responsable”, opinó.

SU PRIMERA VEZ. Silvio Santander era asistente de Víctor Daitch en Echagüe, en el viejo Torneo Nacional de Ascenso, allá por el 2001. Fue quien le dio la oportunidad de entrenar. Ahí arrancó todo.

“En Echagüe entrenábamos todos los días. De un día para el otro tuve que empezar gimnasio, hacer fundamentos, practicar con mi categoría y después con la Primera. Fue todo de golpe”, contó Zilli.

“Vivía en un departamentito muy chiquito. Típica vida del estudiante. Te faltan más cosas de la que te sobran. Iba a entrenar, volvía y me ponía a estudiar. Estaba muerto, pero agarraba los libros”, agregó.

El tiempo pasó y a Alejandro se le presentaron oportunidades para jugar en el TNA con Echagüe. Las supo aprovechar, hizo el trabajo correcto y su crecimiento nunca se detuvo.

En una entrevista con EL DIARIO, Zilli reconoció que no fue un basquetbolista talentoso, sino hecho a base de sacrificio.

“Fui puro sacrificio. Trabajé fuerte para lograrlo. Desde un principio reconocí mis limitaciones pero fui muy profesional para trabajar. Creo que eso fue la clave”.

DE ECHAGÜE A SIONISTA. En Echagüe, Zilli fue parte de un proceso de trabajo junto a otros chicos de proyección. Federico Van Lacke, Damián Tintorelli, Antonio Porta, Mariano Byró y Juan Pablo Cantero fueron de los pibes que trascendieron.

Zilli jugó en Echagüe desde el 2001 al 2004. Ese año lo contrató Sionista, un fichaje que a muchos no les cayó bien.

“Sionista estaba armando un equipo con pretensiones. No esperaba que yo sea tenido en cuenta por el técnico. Fue un cambio que necesitaba, más que nada para sentirme más profesional”.

No fue una decisión sencilla. Estudiar o dedicarse de lleno al básquet. “Tuve muchas dudas. En Echagüe no veía un futuro muy claro. Me preguntaba si podía vivir del básquet. Con Sionista gané en tranquilidad, más que nada porque llegué a una entidad con estructura firme y con pretensiones mayores. Fue el lugar que debía estar para crecer”, admitió tiempo atrás.

“Me costó decir que sí a Sionista. En Paraná se vive mucho el básquet y yo estaba identificado con Echagüe. Sabía que era pasar de una vereda a la otra, por eso me costó”, sostuvo.

Echagüe y Sionista generaron un duelo importante. Eran los representantes de la ciudad en el TNA.

“La gente de Echagüe tomó muy bien esta noticia. Irme era una chance para crecer. La gente se portó muy bien conmigo”, dijo.

En este pase de Echagüe a Sionista sucedió una anécdota divertida. La primera práctica que Zilli realizó con el plantel de Sionista ingresó a la cancha con la remera de Echagüe.

“Venía de Echagüe, no de los Lakers. Me puse lo que tenía. Igual, lo tomaron muy bien. Esta rivalidad es más de la gente que de las instituciones. En Sionista a esa anécdota la tomaron muy bien, con mucha gracia”.

En Sionista ascendió a la Liga Nacional y en la elite lo hizo desde la temporada 2009/10 a la 2013/14. Cuatro campañas de un vínculo muy fuerte y con más de 300 partidos. «Echagüe me abrió las puertas al básquet profesional pero Sionista fue mi casa. Me hizo creer que podía vivir del básquet y formé una familia estando en esta institución”, contó el protagonista.

DE AHORA EN MAS

Durante la pandemia Alejandro Zilli estuvo a punto de decir basta, no obstante, apareció la propuesta de Paracao y la aceptó. Ahora se retirará con la camiseta de este club.

“Ya cumplí un ciclo como jugador. Voy a jugar la definición del torneo local y la final del PreFederal con el de la conferencia I. Va ser lo último”, admitió días atrás.

Paracao fue un lugar que Zilli se siente muy cómodo. “Este club me llenó de energías en la pandemia, me abrieron las puertas y me trataron de maravillas. Este club se portó muy bien conmigo post pandemia cuando no se sabía nada de como continuar”.

Paralelamente reveló que se está preparando para ser entrenador tras colgar las botitas.

“Terminé el curso de Nivel 3 de ENEBA para seguir siendo entrenador. Me veo más con las categorías más grandes, donde se pueden usar tácticas y demás. Ahí puedo desarrollar más”, adelantó.