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River tiene la Libertadores en riesgo y se habla de renovación del plantel

El semestre de River es, sin dudas, para el olvido. Desde la eliminación de la Copa Libertadores, que marcó el inicio de la debacle futbolística, el equipo no logra encontrar el rumbo. Con un rendimiento preocupante, un entrenador sin respuestas y una hinchada que empieza a perder la paciencia, el presente millonario es de los peores de los últimos años.

El conjunto de Núñez perdió 9 de los últimos 11 partidos disputados entre todas las competencias, un dato alarmante para la historia reciente del club. Aún más grave: en los últimos seis encuentros, River solo convirtió dos goles, ambos en un mismo partido ante Talleres. Un reflejo del apagón futbolístico que atraviesa el equipo, sin reacción ni eficacia.

En cuestión de meses, River quedó eliminado de la Copa Libertadores, afuera de la Copa Argentina, sufrió una derrota dolorosa ante Boca en el Superclásico y, para colmo, tiene complicada la clasificación a la próxima Libertadores. La sensación general es que el 2025 se transformó en una película de terror para los de Gallardo, que podrían tocar fondo si el próximo fin de semana pierden ante Vélez, resultado que podría sepultar definitivamente un año para el olvido.

Plantel en la mira y salida de históricos
El presente futbolístico vino acompañado de cuestionamientos internos y la certeza de que a partir de enero habrá una limpieza profunda en el plantel. Varios históricos están en la puerta de salida, y sus contratos vencen en diciembre: Federico Gattoni, Milton Casco, Enzo Pérez, Nacho Fernández, Giuliano Galoppo, Gonzalo “Pity” Martínez y Miguel Borja podrían despedirse del club en medio de este contexto adverso.

Pero no serán los únicos. Dentro de los nombres que también podrían dejar la institución, aparecen futbolistas como Paulo Díaz, observado de reojo por los hinchas; Fabricio Bustos, que nunca logró convencer; Sebastián Boselli, hoy sin continuidad y relegado por Gallardo; y Facundo Colidio, otro de los apuntados por la dirigencia para vender y recuperar la inversión. Todo bajo un clima tenso, con discrepancias entre la hinchada y el entrenador.

Un futuro lleno de dudas
Todo parece indicar que se viene una renovación profunda en River, con un presupuesto de refuerzos que dependerá del torneo internacional que el club logre clasificar. La falta de ideas, los números negativos y la baja en el nivel individual de varios futbolistas configuran un panorama oscuro y preocupante.

El 2025 se presenta como un año de reconstrucción obligada para un River que perdió su identidad, su jerarquía y la confianza de su gente. Con objetivos tachados uno a uno, el desafío ahora será edificar un proyecto que parece haber tocado fondo.