Daniel Osvado contra Barros Schelotto: «Si ponés en Google la palabra ‘careta’ te aparece Guillermo»
Daniel Osvaldo fue un futbolista multifacético, con un estilo inconfundible. Rebelde, goleador, amante de la música y el rock and roll, jugó en grandes clubes de Europa, vistió la camiseta de la selección de Italia y conoció a los dos grandes ídolos argentinos, como Diego Maradona y Lionel Messi. En una extensa entrevista, el ex jugador que tuvo un conflictivo paso por Boca Juniors recordó aquellos años en el Xeneize bajo la dirección de Guillermo Barros Schelotto.
Su llegada a Boca, el club del cual es declarado hincha fanático, se dio en 2015 tras su salida del Inter con el Vasco Arruabarrena como DT. Sin embargo, su peor momento con la Azul y Oro se dio con el Mellizo Barros Schelotto al mando. El técnico lo encontró fumando un cigarrillo en el vestuario y se desató un escándalo que impulsó la salida del delantero.
Sobre su salida, Dani Stone dijo en una nota con el programa Líbero, de TyC Sports: “Ya lo venía pensando, justo estaba haciendo canciones con los chicos de la banda, se dio lo de Guillermo y aproveché la volada. Dije: ‘Este es el momento’. Si no hubiese pasado eso hubiese seguido jugando en Boca. Sentí que no les importó mucho la decisión que tomó Guillermo y me alejé. Hice lo que quería hacer en ese momento que era la música. No voy a hablar de Guillermo porque como te dije, me gusta la gente que habla de frente. Fumábamos todos en ese vestuario. Los cobardes hablan por atrás o inventan una excusa para echarte. Si vos ponés en Google la palabra ‘careta’ te aparece Guillermo”.
Sobre su fanatismo por el club de La Ribera, el ex futbolista de 38 años reconoció que “nunca jugaría en River”, aunque tiene una hermana que simpatiza por el Millonario. “Siempre fui de Boca. Mi viejo es de Banfield y por eso fui a jugar allá, para que me viera con esa camiseta. Mi vieja es de Racing y tengo tres hermanas mayores: dos son de Boca y una de River. No se sabe por qué. Iba a la Bombonera en el camión de mi viejo, subíamos a la gente en la calle. Sabía que en algún momento iba a jugar en Boca, pero no sabía si ellos me querían a mí. No me arrepiento de nada en mi paso por Boca, le di el 100 por ciento y jugué hasta donde tuve ganas”, indicó.

