El crespense Prediger palpita la definición con Tigre: «Estamos en una final totalmente merecida»

El mediocampista y capitán de Tigre, Sebastián Prediger, disfruta del presente del equipo que a menos de seis meses del regreso a Primera División jugará una nueva y «merecida» final de Copa de Liga Profesional ante Boca Juniors.

El experimentado jugador, de 35 años, está en el «Matador» desde enero de 2018 y fue protagonista de los momentos más importantes del club en los últimos años: descenso, primer título de la historia, ascenso y ahora nuevamente finalista de un torneo.

«Siento felicidad y disfruto todo esto que nos está pasando. Ojalá le podamos dar una alegría más a la gente que nos acompaña y seguramente estará muy orgullosa de nosotros», expresó Prediger, en diálogo con Télam luego de la sufrida clasificación a la final tras superar a Argentinos Juniors en los penales.

A menos de seis meses de aquella recordada final de la Primera Nacional contra Barracas Central en Banfield, el «Matador» está a un partido de bordar su segunda estrella en el escudo y de volver a la Copa Libertadores de América.

La primera campaña del equipo de Diego Martínez en la máxima categoría tuvo puntos altos y bajos pero en la fase eliminatoria dio el golpe tras eliminar a River Plate en el estadio Monumental y se sacó de encima al «Bicho», que venía de ganarle a Estudiantes.

«Más allá de no haber ganado en los últimos partidos, las formas siempre estuvieron. Sinceramente estamos orgullosos de lo que hacemos y hoy estamos en una final totalmente merecida», afirmó el «Perro».

El entrerriano tuvo un breve paso por el «Xeneize» en el primer semestre de 2010 pero en los últimos años se convirtió en uno de los símbolos del conjunto de Victoria.

Prediger llegó en silencio en enero de 2018 desde San Martín de Tucumán para reforzar el equipo que dirigía Cristian «Lobo» Ledesma.

En abril de 2019, el volante formaba parte del plantel que descendió a la segunda categoría pero que a la vez clasificaba a la final de la Copa de la Liga Profesional.

Aquel equipo dirigido por Néstor Gorosito, recordado por su buen trato de pelota, disputó la final en Córdoba contra el Boca de Gustavo Alfaro, ganó 2-0 y consiguió el primer título de la historia del club.

Además, el club fundado 3 de agosto de 1902 se convirtió en el primer campeón descendido del fútbol argentino.

Ese título también le abrió la puerta de la Copa Libertadores cuya histórica participación siendo el primer competidor del ascenso argentino, compartió con el exigente inicio del torneo de la Primera Nacional que luego fue cancelado por la pandemia de coronavirus.