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BASQUETBOL - NACIONAL ( 29/04/2020 04:47:09 p.m.)
La mentira del Chungo Butta, la “amenaza” del Loco Montenegro y el zapato de Glenn Sudhop

ImagenGlenn Sudhop quedó en la historia de Echagüe y de la ciudad de Paraná. A la fecha se lo considera uno de los grandes personajes que habitó estos lugares. Sus 2,18 metros no pasaron desapercibidos. Fue clave en el ascenso de Echagüe a la Liga A en el '85. "Tenía un gran talento, pero era un tipo que necesitaba que lo motivaran porque tenía un carácter muy especial”, se dijo. La anécdota del "Chungo" Butta para incentivar aquel pívot: Le mintió con una entrevista al "Loco" Montenegro. Ese partido hizo 41 puntos y para detenerlo desde la tribuna le tiraron con un zapato. El recuerdo.

 

Su arribo a la ciudad fue toda una revolución. Año 1985. La Liga Nacional da sus primeros pasos como estructura deportiva en la Argentina. Echagüe, que estaba en la segunda categoría, decide conformar un equipo para pelear por el ascenso a la máxima divisional.

Para nuestro país, y más para los clubes del interior, la llegada de jugadores extranjeros era una noticia impactante. Charles Parker ya había generado un entusiasmo increíble cuando lo hizo un año antes. Ni hablar cuando se anunció el fichaje de Glenn Sudhop, un americano blanco de 2,18 metros. Un verdadero Obelisco humano.

El primer día que Sudhop entró al estadio “Luis Butta” ya dejó su huella. El tipo se paró bajo el tablero, extendió uno de sus brazos y sin saltar toco la red del aro. Una locura. Imagen quedó captada por el fotógrafo de El Diario de Paraná y aún se recuerda.

Glenn Sudhop quedó en la historia de Echagüe y de la ciudad y a la fecha se lo considera uno de los grandes personajes que habitó estas tierras. Mito o realidad, hay muchas historias alrededor de su paso por nuestro básquet.

Aquel exuberante pivot fue un gran jugador, bohemio en su estilo de vida y amante del whisky. En Echagüe fue clave en el ascenso del ’85, después repitió en la Liga A en las ediciones ’86 y ’87, aunque con algunos problemas. Se tuvo que ir porque su vida en Paraná ya era insostenible. Muchas fueron sus ausencias en los entrenamientos por culpa de sus borracheras y muchos fueron los partidos que jugó con varias copas de más. Igual, inolvidable fue su paso por Paraná  

“Glenn Sudhop fue uno de los mejores americanos que jugó en Echagüe. Siempre digo que si a Sudhop lo motivaban estaba para jugar en la NBA. Tenía un gran talento, pero era un tipo que necesitaba que lo motivaran porque tenía un carácter muy especial” , admitió alguna vez Orando “Chungo” Butta, referente dirigencial en la participación de Echagüe en la Liga Nacional.

Justamente, Butta fue protagonista de una de las anécdotas más extraordinarias en la rica historia de Echagüe que ratifica que la “motivación” en Sudhop daba sus frutos.

LA ENTREVISTA QUE NO FUE

Temporada 1985. Liga Nacional B. Echagüe había clasificado al Hexagonal Final en busca del ascenso. De seis equipos, tres de ellos subirían a la Liga A para la edición ’86.

En Echagüe estaban Charles Parker, Aníbal Sánchez, Glenn Sudhop, Carmelo “Cholo” Mendoza, Sergio Benedetich, Sergio Padula, Miguel Zandomeni, Hernán Bonarrigo, Horacio Pacheco, Diego Mugherli y Fabián Arroniz, con Horacio Seguí como DT.

¿Los rivales?. Caja Popular de Tucumán, Villa Mitre de Bahía Blanca, Firmat Football Club, Olímpico de Santiago del Estero y Círculo Policial de Capital Federal.

Sobre el final de aquella temporada, Echagüe estaba muy bien posicionado, con una localia muy fuerte. En sí, necesitaba ganar un partido de visitante para acomodarse y quedar ahí del ascenso.

En ese Hexagonal Final clave era ganar en Bahía Blanca, contra Villa Mitre, uno de los rivales más duros. En el “Tricolor” estaban Alejandro Navallo, Martín Ipucha, Ricardo Segal, Raúl López, y dos pesos pesados como Gerald Cunningham (tremendo goleador) y la gran figura, Hernán “Loco” Montenegro, quien se había sumado tras jugar en el Zaragoza de España.

“Si Sudhop juega bien, a este partido lo ganamos”, le dijo Horacio Seguí a Butta en la previa de aquel partido.

“Chungo” Butta le quedó esa frase de Seguí dando vueltas por la cabeza durante toda la semana. Y hasta confesó que no pudo dormir pensando en Sudhop y “su” partido. La motivación llegó en pleno viaje a Bahía Blanca, arribo del micro que transportaba al plantel.

“Por aquel entonces se publicaba la revista Encestando. Previo a ese partido contra Echagüe le habían realizado un reportaje como de 6 o 7 páginas a Hernán Montenegro, que meses antes había estado jugando en el Zaragoza de España. En ese viaje me senté al lado de Sudhop y empecé a traducirle la entrevista, pero a mi manera. Le leía y le contaba que Montenegro había declarado que Sudhop era muy mal jugador, que los norteamericanos blancos no sabían jugar al básquet y que contra Echagüe le iba a demostrar lo que realmente era jugar. Buscaba hacerlo enojar…“pero mirá lo que dice de vos este tipo”, le decía…  “¿What’s?, ¿What´s?”, me decía Sudhop, mientras le leía la entrevista de Montenegro. Nunca pensé que esa mentira lo iba a enfurecer tanto” , contó Butta con una sonrisa.

La noche que Echagüe enfrentó a Villa Mitre, Glenn Sudhop jugó un partido increíble. Anotó 41 puntos y tomó 17 rebotes. Echagüe ganó aquel juego por 108 a 107 con un doble en el último segundo de Charles Parker, tras pase de Hernán Bonarrigo.

“Esa noche Sudhop la rompió. Jugó un partidazo, fue algo increíble. Si bien ganamos por un simple con un doble sobre el final de Parker, lo de Glenn fue impresionante. No lo podían parar. Al “Loco” Montenegro le metió como 6 tapas. Jugó bárbaro. Y pasó lo que dijo Horacio Seguí. Si Sudhop juega bien, ganamos” , agregó Butta al recuerdo.

Fue tal la labor del pivot de Echagüe y su determinante producción, que sobre el cierre del partido desde la tribuna le tiraron con un zapato. Sí, un zapato.

Sudhop cayó al piso tras recibir el golpe en su cabeza. El partido estuvo detenido unos cuantos minutos hasta que se reanudó. La idea era amedrentarlo, o vaya a saber qué.

“Yo no vi algo igual en 50 años de básquet. Voló un zapato desde la tribuna. Se lo tiraron a él porque no sabían cómo frenarlo. Glenn fue un gran jugador, aunque algo haragán”, opinó Butta .

UN TIPO CON ALTURA

Con sus 2,18 metros, Glenn Sudhop fue una de las torres que tuvo nuestra Liga Nacional a lo Largo de su historia. Integra a lista de los pívots más altos de la competencia. Se puede recordar al “Gigante” Jorge González (2,31 metros), Fernando Varas (2,20 metros), Fernando “Palito” Borcel (2,18 metros), Guillermo Scholtis (2,17 metros) o el Boricua Daniel Santiago (2,16 metros).

La historia cuenta que Sudhop debutó en la Argentina en 1980 cuando reforzó a Sporting de Mar del Plata. Integró la dupla foránea junto a Bob Misevicius cuando el torneo marplatense era furor.

A Echagüe llegó para la temporada 1.985, cuando Horacio Seguí asumió como entrenador.

Seguí se transformó en el nuevo DT de Echagüe el 3 de enero del '85 junto al asistente Omar Godoy. Lo hicieron con la idea de armar un plantel con pretensiones de ascenso.

Apenas Seguí se hizo cargo tomó diferentes decisiones que llamaron la atención. Entre otras, le pidió a Orlando Butta que Echagüe no participara del torneo de Primera División de la Asociación Paranaense, reclutar jóvenes de buena altura y a su vez cambiar a uno de los dos extranjeros que había fichado el equipo.

James Harwell, quien había llegado a la Argentina con su amigo Charles Parker no estaba en los planes de Seguí.

La llegada del "gigante" Glenn Sudhop causó revuelo en Paraná. Sus 2,18 metros de estatura no pasaron desapercibos, menos en las calles de la ciudad.

Para la Liga B del ’85 participaron 36 equipos, todos ellos divididos en 3 zonas y 2 subgrupos. La categoría otorgaba tres ascensos a la Liga A.

Echagüe hizo una gran campaña y tras superar diferentes instancias llegó al Hexagonal Final. De local fue un equipo muy fuerte. Faltaba dar el golpe de visitante. Lo hizo en Bahía Blanca tras ganarle a Villa Mitre en cancha de Além. La extraordinaria labor de Sudhop y el doble en el último segundo de Charles Parker le posibilitó triunfar 108 a 107 en un partido para el infarto.

Aquella temporada finalmente ascendieron Caja Popular, Firmat FC y Echagüe. Ese equipo quedó en la historia, sin dudas.

El vínculo de Sudhop con Echagüe continúo en la Liga A. Fue en la temporada ’86 y en la temporada ´87. En ambas campañas hay una coincidencia: Sudhop solamente jugó la primera fase. Su indisciplina, el alcohol, y sus ausencias en los entrenamientos provocaron la salida en ambos campeonatos.

En el ’86 jugó 13 partidos y promedió 19,2 puntos por partido. Terminó la primera fase y Horacio Seguí no lo quiso más en el equipo. Sudhop terminó yéndose a Tomás de Rocamora de Concepción del Uruguay.

En la Liga A del ’87 volvió a Echagüe. Conformó dupla foránea con Dennis Still, quien había llegado el torneo anterior para reemplazarlo. Ese año a Echagüe lo dirigió Justo Reynoso.

Dennis Still y Glen Sudhop, tremenda dupla de internos. Ese campeonato Sudhop jugó 12 partidos y promedió 20,8 puntos por encuentro. Echagüe le dio la chance de estar otra vez en el equipo pero la indisciplina otra vez le puso punto final a su vínculo con el equipo.

Sudhop se fue tras terminar la primera fase. En su lugar llegó el puertorriqueño Willie Quiñones. Su salida, desde ya, no fue la mejor. Así y todo, Glenn Sudhop dejó huellas imborrables.

 
 
 
 
 
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