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SOFTBOL - NACIONAL ( 07/05/2019 11:52:19 a.m.)
Informe - El fenómeno softbol en Paraná: Con cantidad y calidad

ImagenUna ciudad es el principal alimento del plantel del seleccionado nacional, algo que sucede desde hace mucho tiempo. Para esta oportunidad, Argentina irá al Mundial con una plantilla de la cual de 17 jugadores, 12 nacieron en la capital entrerriana. ¿Qué motiva a que ello ocurra?. ¿Se trata solamente de una plaza única como poderosa o es la ineficiencia de este deporte de no saber diseminar esa pasión en otras provincias?. Responden referentes de la actividad, como Julio Gamarci y Bruno Motroni, entrenador y jugador de la selección Argentina, como también los dirigentes Javier Martínez, Fabián Medina y Luis Juri.

 

No falta mucho, por el contrario, el Mundial de softbol está a la vuelta de la esquina y por ende ya es tiempo de pulir los detalles para llegar de la mejor forma. Praga, República Checa, será la sede de la próxima edición de la copa del Mundo, la que se estará disputando del 13 al 23 de junio próximo.

En busca de la excelencia. Así se encuentra la actual generación de softbolistas argentinos que desde hace tiempo se codean con los mejores del mundo y que entienden que ésta será una oportunidad muy buena como para dar un paso superior. Entonces, meterse en podio es una misión tan difícil como desafiante.

Mientras entrenan, se preparan y aceitan mecanismos de juego para llegar de al Mundial en óptimas condiciones, surgen situaciones y episodios que hacen a esta actividad y que provocan reacciones.

Una vez más, y como ocurre desde hace mucho tiempo, Paraná volverá a ser determinante y vital para el armado del plantel de la selección Argentina, ratificando su poderío en esta disciplina.

Julio Gamarci, coach del equipo argentino, confirmó el plantel que viajará a Praga para representar a nuestro país. El dato que surge de este listado a muchos no los sorprende, pero a otros sí les llama la atención: 12 de los 17 convocados para jugar para la Argentina son de Paraná.

A decir verdad, no es la primera vez que estos registros se suceden, por el contrario, han pasado diferentes generaciones y el equipo argentino mantiene una tonada bien entrerriana.

La pregunta surge de inmediato. ¿Qué fenómeno ocurre para que Paraná siga siendo plaza fundamental para nutrir a la selección con sus jugadores?. ¿Es simplemente un orgullo para la capital entrerriana o es la ineficiencia de un deporte que no supo diseminar esa pasión en otras localidades?.

El dato cobra mayor fuerza si se agrega que de los 5 jugadores que no nacieron en Paraná, 4 de ellos viven en la capital entrerriana y juegan en el torneo local. Solo Juan Cruz Zara, quien nació en Bahía Blanca y lo hace para Indios de esa ciudad, no se encuentra en Paraná. El resto de los softbolistas son parte del torneo de la Asociación Paranaense de Softbol (APS).

Santiago Carril, Román Godoy y Gonzalo Ojeda (todos de Don Bosco), Federico Eder, Gustavo Godoy, Manuel Godoy, Mariano Montero y Bruno Motroni (todos ellos de Patronato), Ladislao Malarczuk (Cpef Nº5), Pablo Migliavacca y Teo Migliavacca (ambos de Talleres), y Gian Scialacomo (de Estudiantes) son los jugadores paranaenses que forman parte del seleccionado.

Después están los nacidos en otras localidades, pero que también lo hacen en la capital entrerriana: Huemul Mata (es de La Pampa y juega en Estudiantes), Federico Olheiser (de Bahía Blanca en Cpef Nº5), Alan Peker (de Villa Clara en ATSA) y Juan Potolicchio (de Esperanza en Estudiantes).

Declarada por Ley como Capital Nacional de este deporte, Paraná logró un respeto muy grande a nivel internacional. Es evidente que el bate y los guantes están en su ADN.

LOS MOTIVOS

Julio Gamarci es una voz trascendental para entender porque el softbol argentino durante décadas tiene en Paraná su lugar icónico. Además de ser el actual entrenador del seleccionado argentino, también fue jugador de jerarquía internacional y tuvo su paso como presidente de la APS.


Gamarci no dudó en admitir que son muchos los factores para que este fenómeno suceda, pero entiende que el trabajo dirigencial serio durante años fue determinante para lograr esta realidad.


“Soy un convencido de que la dirigencia de Paraná tiene el rol más decisivo para que esta ciudad desde hace años sea la plaza fuerte para alimentar al seleccionado. Los dirigentes que han pasado y los que están son muy generosos. Tienen una visión del bien común independientemente del club de sus amores. Durante gestiones hubo alternancias permanentes en la conducción de la Asociación Paranaense y ninguno de esos directivos estuvo más de 4 años como presidente. Y así como hubo alternancia de dirigentes también lo hubo por parte de los clubes, porque todos tuvieron la oportunidad de tener un presidente con los colores de su entidad. Así y todo siempre se privilegió el juego por encima de cualquier tipo de interés sectorial”, dijo.


Fabián Medina, Presidente de la Asociación Paranaense de este deporte, también subrayó el trabajo de sus pares y coincidió en que las generaciones de directivos han sido los pilares para sostener ese crecimiento.


“Paraná en el contexto nacional e internacional se ha ganado su prestigio. No por nada fue declarada por el Senado de la Nación Capital Nacional del Softbol. Nuestra ciudad ha tenido el privilegio de contar con incansables dirigentes, y todos ellos entendieron que el objetivo supremo fue, es y será el softbol. En la actualidad todos conviven sin celos ni mezquindades.


Eso hace que estemos alineados por un mismo objetivo. Paraná logró ganar muchos títulos nacionales, tiene el mejor estadio y las mejores canchas de la Argentina y nutre a todas las selecciones de Argentina con el 80 por ciento de sus integrantes. Sin una buena dirigencia eso no se consigue”, dijo al respecto.


Bruno Motroni fue más allá y profundizó conceptos. El jugador de Patronato, referente de la selección Argentina y uno de los tres mejores catchers del mundo puntualizó en lo importante de la competencia.

“Lo que sucede es que Paraná se encuentra algunos escalones por encima de otras ciudades, entonces, son muchos los jugadores que quieren competir en Paraná. El nivel que hay en este torneo es uno de los mejores del mundo, sin mentir. Eso hace que el jugador eleve mucho su nivel de juego. Tenemos una competencia fuerte y con muy buena estructura. En otras ciudades eso no se ve. Acá hay un compromiso muy fuerte en jugadores, entrenadores y dirigentes de querer que Paraná siga creciendo en la disciplina”, sostuvo.

El dirigente Javier Martínez , secretario de la Confederación Argentina de Softbol, ha tenido la oportunidad de recorrer el mundo gracias a esta disciplina. Y su visión no se diferencia a las anteriores.

“Me acuerdo que generaciones de dirigentes de Paraná viajaban a países más desarrollados en el softbol y traían fotos de cómo se lanzaba para tratar de mejorar nuestras técnicas. Esas ganas de que esta disciplina crezca y mejore hicieron que Paraná de a poco vaya encontrando su lugar y su crecimiento. Jugadores y dirigentes fueron muy importantes para que esto continúe por años. Al buscar mejorar el nivel, más la fuerte competencia que hay en Paraná, hicieron que nuestra ciudad logre trascender con sus jugadores”.


Luis Juri, ex presidente de la APS y titular de Softbol Play, el club más añejo de Paraná, también puso el acento en la competencia que tiene el jugador paranaense y en la chance de medirse con los mejores.


“Paraná es y seguirá siendo la cuna del softbol y la ciudad con mayores posibilidades de alimentar la selección Argentina por la intensidad con que se vive este deporte y por la cantidad de juegos que se programan durante la semana. A ello, hay que sumarle la experiencia que han sabido cosechar nuestros jugadores, quienes permanentemente buscan nuevos horizontes para proyectarse, llámese Estados Unidos, Italia y últimamente a países asiáticos.   Suman experiencia y mejoran el nivel a sus respectivos juegos”.

UN PROYECTO DE RAÍZ

Hay que remontarse a la década del ’80 para lograr entender donde se asentaron los cimientos de esta estructura deportiva. Y en este contexto, la realización del campeonato Panamericano jugado en Paraná en 1989 fue un antes y un después en este proceso.

Aquel certamen logró captar la atención de todos los paranaenses, que se volcaron masivamente a disfrutar de aquellas jornadas a puro batazos. Fue un éxito total. Jugaron los seleccionados de Canadá, Estados Unidos, Bahamas, Cuba, Puerto Rico, México, República Dominicana, Antillas Holandesas, Aruba y Argentina.

El softbol prendió rápido en chicos y grandes, más que nada en los más pequeños. En esa época era muy común que el softbol se practicara en las escuelas, o en los barrios, donde chicos jugaban con un palo de escoba como bate y una pelota de tenis o de trapo. La revolución estaba en marcha.

“El fenómenos del softbol en Paraná está basado en que esta actividad prendió muy fuerte en las escuelas”, recuerda Luis Juri. Y señala: “Muchas generaciones conocimos el softbol en nuestras escuelas para después seguir entrenando la disciplina en los clubes. Posteriormente se fue perfeccionando con la llegada de importantes torneos a la ciudad o con cada viaje al extranjero que se pudo realizar. Paraná es un fenómeno muy particular por el desarrollo y crecimiento de todos sus pilares, ya sea jugadores, técnicos y, fundamentalmente, dirigentes. Las ganas de perfeccionarse y mejorar fueron grandes desafíos que hicieron que el crecimiento sea sostenido durante mucho tiempo”, admitió.

Paralelamente, Javier Martínez agrega: “Los viejos dirigentes se preocuparon en armar una infraestructura acorde a la circunstancia. También fue clave el proceso desarrollado en las escuelas. Hubo una época que muchos profesores en la hora de educación física practicaban softbol con los alumnos. Eso fue determinante. Salieron camadas muy importantes del colegio Nacional, Comercio o del colegio Industrial. Después, los viajes al exterior sirvieron para que el crecimiento logre pasos agigantados. El jugar ante países de mejor nivel nos hizo potenciar el nuestro. Fue un combo de episodios que hicieron que el softbol de pasos firmes”.

Ahora bien, ¿el fenómeno deportivo que es el softbol en Paraná solo se vincula a la práctica en los colegios o hay algo más?. Julio Gamarci pone la lupa en los ex y actuales jugadores.

“La clave para que se dé este fenómeno es que Paraná cuenta con los softbolistas. Me refiero a los actuales y los pasados. En Paraná, donde vayas te vas a encontrar con alguien que alguna vez practicó este deporte. Con los años el softbol se transformó en un deporte familiar, y cada cancha se tomó y se toma como el propio hogar. Entonces, la disciplina se hace querer y respetar. Eso es muy importante para que permanentemente se vaya alimentando con sentido de pertenencia”, dijo el coach.

Bruno Motroni también recalca que las diferentes camadas de jugadores machacaron mucho para que esta disciplina crezca con raíces fuertes.

“El jugador paranaense está muy comprometido en querer mejorar en todo sentido. No solo dentro de la cancha, sino con su uniforme, con el hacer valer su experiencia y enseñarles a los jugadores menores, y el ayudar para tener mejores estadios, entre otras cuestiones. Ese compromiso eleva la calidad y lo pone en un lugar muy bueno. Nosotros estamos muy bien visto en todo el mundo, no por nada Paraná fue sede de torneos de prestigio a nivel internacional”, dijo Motroni, quien en su trayectoria cuenta con varios Mundiales, Panamericanos y otras participaciones internacionales.

A su vez, Fabián Medina no ocultó su orgullo por el pasado y fundamentalmente por el presente de esta actividad: “En Paraná actualmente hay 7 campos de juegos, además del que se encuentra en Oro Verde y en Colonia Avellaneda. Esto posibilita ser una cantera permanente de partidos y jugadores. A pesar de las diferentes crisis, el amor y el fanatismo por el softbol hacen que nuestro deporte siga palpitando con mucha fuerza y, de alguna manera, que el futuro sea muy positivo. Tenemos una base de 900 jugadores, la cual seguirá creciendo, sin lugar a dudas”.

DE AHORA EN MÁS, QUÉ

Con su testimonio, Fabián Medina abrió la puerta para debatir otro tema relevante como lo son las futuras camadas. En este marco, los entrevistados tienen una visión diferente al respecto. Algunos reconocen que hay que aceitar mecanismos y estar atentos a que las nuevas generaciones están “atrapadas” por las redes sociales, por lo que estimularlos para aumentar el caudal de practicantes es todo un desafío. Otros interpretan que a pesar de esta realidad diferente a las anteriores se está por buen camino y por ende auguran un interesante futuro.

“Las camadas han tenido un retroceso debido a que los profesores de ahora no inculcan el softbol en las escuelas como sí lo hicieron otras generaciones”, dice Javier Martínez, para luego agregar: “Desde ya, el semillero o la base de la pirámide es escasa. Sabemos del problema y los dirigentes estamos ocupándonos del tema. Hoy la cantidad de practicante es normal, pero para los próximos años tendremos que ajustar detalles porque si las escuelas dejan de enseñar softbol nos vamos a ver en problemas”.

Bruno Motroni entiende que hay un trabajo superador en las juveniles, aunque duda del crecimiento individual como consecuencia de la menor posibilidad que tienen esas camadas de jugar y enfrentarse a los mejores del mundo.

“Hay un trabajo a conciencia con los juveniles. Además de la Sub18 se agregó la Sub23 para seguir perfeccionando generaciones. Habrá que ver si contarán con el apoyo económico necesario para seguir viajando y ganando experiencia. El crecimiento individual está en la competencia y para hacerlo hay que viajar y enfrentarse con los mejores. Dependemos mucho del dólar para poder hacerlo. Si estos chicos no viajan a jugar con otros países seguramente el nivel va a decaer. En Paraná hay un volumen importante de chicos que entrenan, pero estaría bueno que en otras ciudades también haya más chicos. Ese es un gran desafío para la dirigencia”, sostuvo el jugador de la selección Argentina.


Luis Juri se cruza de vereda y desde otro lugar le apunta al trabajo de base que se realiza en los clubes. El actual presidente de Softbol Play está convencido de que machacar en los más chicos es la clave para sumar un nuevo eslabón a la cadena.


“Como ocurre en muchos deportes, hay una camada importante que deja de practicar softbol debido a que emigra a otras ciudades para continuar con sus estudios. Si bien muchos de ellos no se desprenden del todo de esta disciplina, sí se nota una merma importante de practicante que dejan de hacerlo. En este sentido, entiendo que hay que difundir el softbol mucho más de lo que lo hacemos los dirigentes de turno en cuanto a las categorías menores, que siguen siendo nuestro semillero. Hay clubes que trabajamos mucho por los más chicos y hay otras entidades que recién ahora se están dando cuenta que se están quedando sin renovación de jugadores producto de no haber trabajado con infantiles, que es la edad más importante para que ellos se prensan en la práctica de este deporte”, dijo el ex titular de la APS.


Desde su lugar como técnico de la selección Argentina, pero también como estudioso del softbol, Julio Gamarci profundiza conceptos y pone el acento en las distracciones y ofertas que seducen a los chicos a partir de las redes sociales y sus consecuencias.


“Como toda disciplina deportiva tenemos el desafío de enfrentarnos a generaciones que crecieron con la tecnología. El deporte sigue siendo una reserva intacta y que les puede dar a los jóvenes un aprendizaje que no lo va a conseguir en ningún lugar. Las actuales generaciones hoy vienen dependiendo de los adultos que acompañan y forman sobre la actividad. En este sentido, somos muchos los papás que tenemos nuestros hijos en Escuelitas o divisiones inferiores. Somos los encargados de que ese legado se vaya pasando de generación en generación. Es así que lo veo como un desafío muy grande de cómo funciona esta nueva forma de relacionarse con los jóvenes que están involucrados con las redes sociales. Igualmente, auguro un futuro promisorio porque vemos muchos chicos jugando en los encuentros de softbol. Depende de nosotros, los mayores, que sigamos alimentando esa pasión”.

UN PLANTEL Y SU ILUSIÓN

La selección Argentina participará del Mundial con un plantel que fusiona muy bien la juventud y la experiencia. Sus protagonistas son los siguientes:

Santiago Nicolás Carril (Paraná-Club Don Bosco)

Román Godoy Herbel (Paraná-Club Don Bosco)

Gonzalo Ojeda (Paraná-Club Don Bosco)

Federico Eder (Paraná-Club Patronato)

Gustavo Godoy (Paraná-Club Patronato)

Manuel Godoy (Paraná-Club Patronato)

Mariano Montero (Paraná-Club Patronato)

Bruno Motroni (Paraná-Club Patronato)

Juan Ladislao Malarczuk (Paraná-Club Cpef Nº5)

Pablo Migliavacca (Paraná-Club Talleres)

Teo Migliavacca (Paraná-Club Talleres)

Gian Marcos Scialacomo (Paraná-Club Estudiantes)

Huemul Ezequiel Mata (La Pampa – Club Estudiantes)

Federico Olheiser (Bahía Blanca – Club Cpef Nº5))

Alan Javier Peker (Villa Clara – Club ATSA)

Juan Potolicchio (Esperanza – Club Estudiantes)

Juan Cruz Zara (Bahía Blanca - Indios)

CUERPO TÉCNICO: Julio Gamarci (Head Coach), Gustavo Guerrinieri (Coach), José Guerrinieri (Coach), Kevin Bolzan (Preparador Físico), Luciano Benedetti (Médico) y Javier Martíne z (Jefe de Equipo).

 
 
 
 
 
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